Proyecto 2. Las metodologías de enseñanza y aprendizaje al servicio de la atención a la diversidad.
METODOLOGÍAS Y ESTRATEGIAS DE APRENDIZAJE
La inclusión educativa, por tanto, lucha contra la exclusión social y escolar, defiende la diversidad del alumnado en los centros educativos, la educación para todos y defiende y promueve que las escuelas sean quiénes se adapten a las necesidades de los niños y niñas. Cuando hablamos de educación inclusiva hablamos de un proceso de reestructuración escolar, es decir, de poner en marcha procesos de innovación y mejora que acerquen a todo el alumnado con el objetivo de promover su presencia, participación y rendimiento, incluidos aquellos más vulnerables a los procesos de exclusión (Echeita, 2008).
Pero, no obstante, esa evolución de la inclusión educativa no se da en todos los centros educativos, sino que aún sigue existiendo la noción de integración. En las aulas son los entornos donde se desenvuelve nuestro alumnado y muchas veces se encuentran con barreras que entorpecen su proceso de enseñanza-aprendizaje, pues les cierra en la participación y en la consecución de sus logros. Esto supone cambiar la metodología, la organización espacio-temporal del aula, y la mirada del docente, que es aquella que ve fortalezas en sus alumnos/as independientemente de sus necesidades educativas especiales. Es por lo que entra en juego el papel primordial de la pedagogía inclusiva, que es aquella que ofrece lo opuesto a la uniformidad habitual en las aulas: “esquema de talla única para todos” (Echeita, 2017), es decir, la pedagogía inclusiva rechaza etiquetar al alumnado en función de las capacidades y ofrece un marco alternativo para la organización del aprendizaje, además de animar al profesorado a crear ambientes que no limiten las expectativas ni del profesorado ni del alumnado.
Se puede decir por tanto, que de acuerdo con la pedagogía inclusiva, los docentes llevarán a su aula una serie de metodologías activas que fomenten en todo momento la inclusión de todo su alumnado, como bien se ha mencionado anteriormente, independientemente de sus características físicas, cognitivas, sociales, etc. Estas metodologías cada vez van ganando más protagonismo en los centros educativos, con su introducción en el aula, la enseñanza se centra en el alumno/a de una forma constructiva, ya que el alumnado forma parte activa del proceso de enseñanza-aprendizaje.
De esta manera, potencian la participación del alumnado, desde la diversidad y la heterogeneidad, así como una convivencia regida por la colaboración y cooperación entre iguales. De igual modo, logran una mayor motivación y participación por parte del alumno/a ya que puede contrastar puntos de vista con el resto de sus compañeros/as, mejora la comprensión, la interacción y ayuda entre iguales, y se enriquece por tanto el aprendizaje.
Por último, en el desarrollo de este proyecto nos enfocaremos en el aprendizaje por rincones y estaciones de aprendizaje, junto con el aprendizaje basado por proyectos con el fin de que el aula que hemos diseñado sea lo más inclusiva posible, ya que atenderemos a todo nuestro alumnado en función de las necesidades educativas especiales que pueda tener. Para ello hemos diseñado un video a modo de documental para explicar nuestro proyecto, tanto la teoría aplicada como la puesta en práctica (actividades realizadas).
¡Esperemos que os guste!
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